La hinchazón del algodón



Mi tarde de terraza caleña se llenó de viento, como si la deliciosa brisa que viaja desde el oeste se enfureciera y sólo buscara despeinar cabezas en vez de refrescar los vapores que produce el sol valluno.

 
Ese viento trajo consigo cambios de colores en el cielo, fríos en la piel , elefantes voladores y la algodonitis - la enfermedad de los algodones que los hace hinchar hasta derretirse -. Tardé mucho en reaccionar y capturar ese momento con mi cámara precisamente por estar presenciando ese acontecimiento... ufff!!!



El viento muy veloz persiguiendo nubes que corren y se arremolinan sobre mi cabeza al tiempo que se hacen cada vez más pesadas y parecen estar tan cerca del suelo!!! Son elefantes!!! una manada completa dandome la espalda. Muchos traseros de elefantes en el cielo. Más cerca y más gordos, más oscuros, pura algodonitis y seguramente a punto de chorriarse en mi terraza.



Se movían desde el sur, giraban al oriente y se chocaban con las del este... siempre una barrera al norte confirmando que venía el aguacero. Justo sobre la cabeza un pequeño huequito aun con luz, un último remolino de algodones y chaz!!! chaz! chaz chazzzZZZZZZ


Sin atención médica, sin chamanes y sin paraguas... 
Los algodones se derritieron y yo no paré de sonreir!!!


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EntreParadas