Inicia el Viaje


Cuando se viaja con el corazón y los ojos bien abiertos, uno se ve gratamente bombardeado y sorprendido por las culturas, las tradiciones, los estilos de vida, la geografía y la gente de cada rincón. Similitudes, diferencias, extrañezas, otredades, simpatías... Matices propios de las rutas como de la vida misma.

Desde hace varios años he estado viajando por varios lugares de Colombia. No han sido viajes de aventura, de vacaciones con plan turístico, ni esos tipo mochilero. Han sido recorridos en medio de las vueltas de la vida; viajes de estudio, de trabajo, cambio de residencia, pero todos con algo en común: Vivir la tierra a donde se llega.

¡Qué bella manera de acercarse a la humanidad! y qué grata experiencia para estudiar mi país fuera de mi computador, de mi escritorio, de un salón de clases y de mi profesión.

Estas son  mis miradas y sentires de los pasos dados por pedacitos de país, una politóloga convencida de que la más fiel radiografía de la sociedad sólo puede darla la experiencia misma, y que uno de los mayores asombros que podemos experimentar como seres humanos es sentirnos muy pequeñitos en medio de la inmensidad del planeta y las formas de vivir.


Entre Paradas
Luisa Fernanda Buitrago R.