Desde ninguna parte

Hoy no viajo, no salgo, no camino... ¡nada! 



Minutos antes de escribir volteo mi cabeza y un atardecer de fuego me sorprende en una de las ventanas de mi lugar de trabajo.
- Entiendo que mientras respondo laboralmente me pierdo del mundo de afuera- 





Me pierdo de atardeceres como éste, y me pierdo del viento, me pierdo de las miradas de la gente en una tarde soleada o de los charcos de un aguacero...


Pierdo también lindos momentos de extrañar a mi amor pues cuando salgo de trabajar estoy muy cansada para darle rienda suelta a las ganas que por la noche sólo quieren dormir. 

- Se gastan hasta las ganas de conversar y las noches se resumen ahora a compartir el silencio del exhausto




Me paro corriendo del escritorio y tomo las fotos como una manera de no dejar escapar el instante aunque se quede sólo en eso, en foto... 

Y yo regresando al computador a tratar de escribir el sinsabor como si de esa manera mi mente volara a través de esa luz roja y se extasiara de hermosura. 



EntreParadas